De la conducta privada a la conducta pública


Aparato experimental

Desde su comercialización en el 2010, el “Emotiv EPOC”, de la empresa australiana Emotiv Systems, ha dado mucho que hablar, y es que, este dispositivo que funciona como un electroencefalograma con dieciséis electrodos y dos giroscopios, es capaz, según sus diseñadores, de captar tanto patrones cerebrales propios, como las señales de los músculos faciales y movimientos espaciales de la cabeza.
  • Cognitivo (cognitive suite): consiste en el control de movimiento de un cubo en seis direcciones y seis rotaciones, además de otro de visualización (desaparecer). Para que estos movimientos se produzcan, se requiere un entrenamiento previo y la grabación de un patrón de ondas. Dicho de otro modo, la interfaz permitiría, en teoría, relacionar un patrón con una orden o comando (por ejemplo, establecer que el comando “levantar el cubo” se active cuando uno piensa en “ovejas”). Cada movimiento del cubo puede ser traducido también en una presión de tecla, lo que permitiría interactuar, por ejemplo, en una simulación y acelerar un coche con el registro de ondas que se haya grabado previamente.
  • Emocional (affective suite): “excitación”, “compromiso/aburrimiento”, “meditación” y “frustración” son las emociones que registra e interpreta. Sin embargo, los nombres no logran reflejar cuáles son las emociones que realmente está detectando (la utilización del término meditación no puede ser más confusa).
  • Expresiones faciales (expressiv suite): leyendo la actividad de los músculos faciales es capaz de interpretar y reproducir en una interfaz a modo de avatar robótico los movimientos de cejas, ojos y boca.
  • Rotación de la cabeza (head rotation): permite leer mediante los dos giroscopios la rotación de la cabeza. La interfaz permite traducirlo en un control directo del puntero del ratón.

Con la presentación al público en la Game Developers Conference del 2008, el dispositivo logró captar la atención de los medios con sus capacidades de interacción, pero también captó el interés de investigadores que veían del Emotiv EPOC un recurso de bajo coste que podría sustituir otros electroencefalogramas de consumo.

El aparato interacciona con otros dispositivos mediante un paquete de programas e interfaces informáticas, proporcionadas por la propia compañía, que interpretan la información registrada mediante algoritmos. Son cuatro interfaces en total:

Diversos artículos han sido publicados en torno a este dispositivo, bien centrándose en el propio dispositivo en sí, bien utilizándolo como herramienta, y es que sus posibles aplicaciones atraen por igual a desarrolladores, investigadores y al público en general.

En un artículo del 2010 (Ekanayake H.) se comprobó que el dispositivo es capaz de captar la onda P300, aunque su uso no es recomendable para tareas clínicas, ya que la fiabilidad de la medida no es la recomendada para dicho uso.

Otras investigaciones han explorado las capacidades de aplicación en el diseño de juegos interactivos (M. Pröll, 2012) o el reconocimiento de emociones (T. Huang et al., 2012).

A raíz de toda esta información, surgen diversas dudas y cuestiones. ¿Realmente es capaz de captar un patrón de ondas e interactuar con la interfaz de forma fiable y consistente? ¿Capta algo más que la P300 en la grabación de ondas y, por tanto, hay otras variables interfiriendo de algún modo con la interfaz? El dispositivo debería discriminar con cierto grado de precisión los patrones cerebrales y las expresiones, siendo su manejo estable, y por lo tanto, viable. ¿Cuál es, por tanto, su utilidad? Muchas son las cuestiones que se nos plantean referentes al Emotiv EPOC, por lo que intentaremos dar respuesta a algunas de ellas.

Referente al componente afectivo, la distinción realizada sobre las emociones deja bastante que desear, ya que términos como frustración, meditación o compromiso presentan unas definiciones poco operativas, impidiendo obtener resultados congruentes que nos faciliten la obtención de conclusiones.


Cayetano Delgado Quintero
Alberto Hernández Sande


Bibliografía

Ekanayake H. (2010). P300 and Emotiv EPOC: Does Emotiv EPOC capture real EEG?

http://emotiv.com/developer/SDK/UserManual.pdf (consultado a 18 de marzo de 2014)

M. Pröll (2012). Using a low-cost gyro and eeg-based input device in interactive game design. Graz University of Technology.

T. Huang et al (2012). Emotion recognition using the Emotiv EPOC device. ICONIP 2012, Part V, LNCS 7667, pp. 394–399.
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