Un hombre de paja llamado Skinner




09:00 de la mañana de un día cualquiera. Comienza la clase de Psicología de la educación. Tras un rato no muy desapacible escuchando una introducción sobre las grandes figuras que impulsaron este gran paradigma como Coll, Ausubel o Novak (#IroníaModoON), tuvo lugar un hecho sin precedentes -bueno precedentes sí ha habido-. Hasta Piaget y Vigotsky se acercaron. La profesora hizo referencia al condicionamiento operante, para ello, nos habló de Watson. (WTF!?, no, en serio, WTF!?). En ese momento experimenté una sensación muy intensa, Andrés mi compañero de clase, me estaba dando un pellizco enorme.  Al levantar la mano, me piden paciencia y que espere un poco. Mientras espero mi turno la clase prosigue: "El conductismo no tiene en cuenta las diferencias interindividuales" [...] "Los principios del conductismo radical se basan en asociacionismo mecanicista" (sic).

Cuando la profesora dijo aquello de ¿¡Dudas!? utilicé cuerda huida y no intervine en clase, estaba cabreado y desanimado, no creía que sirviera de mucho intervenir en ese momento. Una de las razones, tal vez, era porque no quería escuchar los típicos comentarios de los compañeros de clase: "Ya están estos conductistas con sus replicas". Esa manifestación conductual pública pasó a ser privada. Tras mucho pensar, leer y leer... Aquí está mi mano al alza y mi replica a tales artimañas y artefactos. Que la suerte la acompañe, a mi no, a ella. ¡Pero de buen rollo, Psicología Positiva!

Han de saber, queridos lectores, “El conductismo no es la ciencia del comportamiento humano. Es la filosofía de esa ciencia.” Skinner (1974, p 7.)


Filosofía que es común a otras disciplinas científicas en cuanto a los principios que lo rigen: monismo, materialismo, determinismo e incluso la parsimonia. Lo que consideraríamos las reglas del juego. "Aún así son unos radicales". No se apresuren. ¿A qué hace referencia el término radical? "Pues a que son unos extremistas, unos yihadistas, unos..." Bueno, ya está bien. Señorita, debe saber que el adjetivo radical hace alusión a la ruptura -desde la raíz- del dualismo cartesiano. Sigamos.

       

La ciencia de la conducta, esta vez sí, el A.E.C. (Análisis experimental del comportamiento) define el objeto de estudio de la psicología como la relación funcional entre el ambiente y conducta un organismo (Freixa, 2004) donde el principio de asociacionismo mecanicista es insuficiente para explicar la forma en la que los comportamientos variantes se seleccionan, teleonomía.  

      Entendiendo ambiente como:
“Cuando decimos que la conducta es función del ambiente, el término ambiente se refiere a cualquier hecho del universo capaz de afectar al organismo. Sin embargo, parte del universo se encuentra dentro del organismo mismo.” (Skinner, 1953, pág. 284).          
Tabla Resumen "psicología de la educación"

                                                                                      
Observemos con atención el apartado Principios de aprendizaje de la tabla resumen proporcionada por una profesora en la asignatura de Psicología de la educación ¿Nos vamos? ¡¡¡¡NO ATIENDE A DIFERENCIAS INTERINDIVIDUALES!!!!  ¿Cómo es posible que se cometa tremenda atrocidad? Pues bien, es relativamente sencillo. Criticando a un hombre de paja, sí, de paja.

La relación funcional con la que definimos el comportamiento A.E.C. sigue la misma lógica que la definición de peso (p= m·g) en física newtoniana.

El comportamiento es función de la historia previa y el ambiente -al igual que el peso es función de la masa del objeto y la fuerza gravitacional- al variar éstos se modifica aquél. Si esto es así, es muy improbable que dos historias previas sean idénticas del mismo modo que es casi imposible que el ambiente pueda relacionarse de la misma forma con un individuo.

Gracias a este resumen, también comprendí que el método Keller -método de enseñanza basado en los principios del aprendizaje- sólo evaluaba la conducta final y no realizaba una línea base para evaluar el repertorio conductual y, para más asombro, que tampoco planteaba una serie de etapas intermedias hasta llegar a la destreza conductual requerida. Estaba ironizando.

Pero juguemos a criticar, juguemos duro. Como bien decíamos anteriormente, el A.E.C.  se basa en el principio de teleonomía, la lógica de la selección natural aplicada al comportamiento. ¿Qué lógica sigue el constructivismo? A mi parecer, su concepción del comportamiento está basada en un razonamiento teleológico, es decir, encarada a una finalidad. 

"Se considera al alumno poseedor de conocimientos, con base a los cuales habrá de construir nuevos saberes"

Complementariamente, se considera que esta creación de conocimiento es voluntaria, por lo que se rompen las reglas del juego, ya que esta idea guarda relación con el libre albedrío y se situaría en contra de los presupuestos deterministas. Si el conocimiento está sometido a la voluntad y a la libre acción de la persona, ¿qué podemos hacer desde la ciencia del comportamiento para intervenir? Aún más. El constructivismo guarda mucha relación con algunos razonamientos cognitivos, en tanto en cuanto, entiende que las cogniciones, en la mayoría de casos constructos hipotéticos, actúan como agentes causales e intermedios entre el ambiente y la conducta manifiesta de una persona. Hemos de recordar que el origen de los constructos hipotéticos y de las variables intervinientes se sitúa en los trabajos de Hull y Tolman ( Gómez, Pérez, García, Gutiérrez,+ y Bohórquez , 2002).

Debe tenerse en cuenta que estas etiquetas o heurísticos  sólo son resúmenes de los comportamientos no la causa de éstos. Es muy improbable que las contingencias físicas puedan haber seleccionado variables que son inobservables por definición (Skinner, 1990). Este problema de conceptualización se hace evidente en nuestra disciplina, creándose una burbuja de conceptos extraídos del habla coloquial como ya analizamos en una entrada anterior.

La atención, la percepción, la memoria, el autoconcepto son considerados como 'entes' causales y comunes entre animales, siendo algunos específicos de los animales humanos. De este modo, se experimenta, teoriza y conceptualiza todas estas variables teniendo en cuenta que son comunes a todos los organismos... Entonces, ¿quiénes no tienen en cuenta las diferencias interindividuales?

A mí me enseñaron que toda conducta privada primero es pública. A la luz de mis humildes conocimientos, he de decir que lo expuesto aquí ocurre de verdad y es terrible pues se crea un repertorio conductual a los jóvenes universitarios basados en premisas erróneas. Lo cual acarrea que el análisis experimental del comportamiento no sólo no se comprenda sino que adquiere una dimensión negativa y deshumanizante.

Y para aquellos que preguntan: ¿Tú no serás conductista no? Yo les diré algo también. "No somos conductistas, nos comportamos como conductistas"

          
                                                                                        LIDAC

Referencias:


Gómez, J., García, A., Pérez, V., Bohórquez, C. & Gutiérrez, M. T. (2002). Los hechos internos en una ciencia natural: conductismo radical y eventos privados. Apuntes de Psicología, 20 (1), 119-134.

Skinner, B.F. (1974). About Behaviorism. (Sobre el Conductismo. Barcelona: Fontanella)

Skinner, B.F. (1953). Science and Human Behavior. Nueva York: Free Press.

Skinner, B. F. (1990). Can psychology be a science of mind? American Psychologist, 45(11), 1206-1210.
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